6 de agosto de 2013

Urban Asphalt

Tarde de sábado de verano. Miles de personas en cada esquina. Todas las calles de Shanghai deberían estar llenas de gente como cualquier día o más, porque es temporada de vacaciones. Pero no. Iba paseando por el Bund y cuál es mi sorpresa cuando giro para poder cruzar y a la izquierda me encuentro esta calle completamente desierta, con el asfalto hirviendo, donde hasta los olores se han esfumado. Me pareció tan apocalíptica, tan vacía, tan falta de todo que en ese instante decidí que sería el marco para este post. A mi cabeza vinieron imágenes de esas películas donde el protagonista es un poli corrupto con su corazoncito; dificultades varias hacen que todo termine mal, en esta calle sin alma. Las notas musicales en mi cabeza suenan a modo de réquiem. Cemento gris por la contaminación y el paso del tiempo. Cables desordenados que no entienden de reglas. Hace calor pero el ambiente es frío. Desolación. Vacío. Nada. Nadie.


Y ahí me planto yo en medio de toda esa soledad con mi camisa blanca y resplandeciente. La escogí para este día tan caluroso. Y al final termino en la calle más fría de Shanghai a 38 grados centígrados a la sombra bajo la calidez de mi camisa blanca, una de mis prendas favoritas. Siempre tengo una por lo menos en mi armario. Me gustan de algodón y amplias. Sencillez absoluta.
 
Summer Saturday afternoon. Thousands of people in every corner. All streets in Shanghai should be crowded as any other day or even more, because it’s holiday pick season. But not. I was walking at The Bund and what a surprise when I turned my head to check the cars and cross the street, on the left side I found this totally deserted street, with its asphalt boiling, where even the smells had vanished. It looked so apocalyptical, so empty, so lacked of everything that on that moment I decided to take that spot for this post. Images from movies where the main character is a corrupt cop who has a heart came to my mind; several difficulties led to a bad end, at this soul-less street. Music inside my head sounds like requiem. Grey concrete because of pollution and the years. Messy cables which do not understand about rules. It is hot, but the feeling is cold. Devastation. Emptiness. Nothing. Nobody.

And there I am in the middle of all that solitude with my white and shining shirt. I chose it for such a hot day. And finally I ended at Shanghai’s coldest street with 38 Celsius degrees in the shade, under my white shirt warmth, one of my favourite clothes. I always have at least one in my closet. I like them cotton-made and loose-fit. Absolute simplicity.













Credtits: Shirt (Zara FW 2013), Shorts (Pull & Bear, old), Sandals (Zara SS 2013), Purse (Comme des Garçons SS 2013).

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